Mi obra como colección permanente del MIDMAKO
- La Pitonisa

- 23 mar
- 1 Min. de lectura
En el 2018 desarrollé una serie llamada "El juego del escondite" con tres piezas de arte de 100x170 con técnica mixta, donde hablo de nuestra conexión con nuestro niño interno en la etapa de la adultez. En el 2025 las obras fuero adquiridas por el Museo Internacional de arte por la Discapacidad María Kodama.
En el primer cuadro de la serie aparece un hombre jugando al ajedréz con un niño. Hay tensión en el ambiente, el juego parece estar esperando a que alguien lo comience. Pero lo que más destaca es la mirada dulce del infante rodeado de una estela de colores en contraste con la mirada dura y deafiante del otro sujeto.
El segundo cuadro es una niña sujetando un pájaro muerto. Completamente inexpresiva, pareciera no saber lo que tiene entre las manos. La inocencia está palpable en su mirada.
Y, por último, una niña haciendo una monigotada aterradora mientras el entorno estalla en miles de colores. Una cara que nos produce rechazo, pero gracia a la vez, felicidad y espanto.
Estos tres cuadros reúnen brevemente nuestro vínculo con nuestro propio niño. A veces somos muy juiciosos con él y lo desafiamos a ser "maduro", a querer cosas diferentes de las que querría un niño. Otras veces nos deja en jaque con su forma de ver la vida, y por no desepcionarle ni hacerle daño, preferimos que viva inocente; y otras veces nos da miedo toda su fuerza, su autenticidad... porque nos hace ver nuestra propia vulnerabilidad, nuestra propia verdad.
Podés ver la serie completa en mi CATÁLOGO
Y leer las notas sobre mi obra en el sector Prensa y publicaciones.



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